¿Cómo prevenir lesiones en ciclistas?

Ciclista | FisioClinic Galapagar

El ciclismo en todas sus variedades es un deporte sanísimo.

Sus beneficios son muy extensos y muchos de ellos bien conocidos:

1. Elimina grasa y pierde peso: El ejercicio, como bien sabemos, provoca la capacidad de aumentar el metabolismo de nuestro organismo y con ello se mejora la capacidad del cuerpo de quemar grasa y evita que se acumule en exceso.

2. Tonifica y endurece los músculos: El ciclismo es un deporte muy completo y aunque las piernas sean las protagonistas para el impulso, los músculos de la faja abdominal se activan para mantener la postura y generar punto fijo, que supone la base desde la que dar la propulsión a las piernas. Los brazos también deben estar preparados para soportar las cargas de amortiguación , sobre todo en bicicleta de montaña.

3. Mejora el riego sanguíneo: No sólo se oxigena la sangre, sino que además, provoca la formación de nuevos microcapilares que nutren a todas las células y tejidos de nuestro cuerpo.

4.Fortalece el corazón. El corazón es en su mayoría tejido muscular y por tanto requiere de entrenamiento para estar sano y fuerte, con el ciclismo conseguimos que trabaje y se fortalezca de forma sana y progresiva.

5. Potencia el sistema inmunológico: El uso habitual de la bicicleta provoca la formación y multiplicación de células fagocíticas que son las principales encargadas de luchar contra microbios o bacterias perjudiciales, que atacan a nuestro sistema inmune. Por todo esto, la bicicleta está recomendada en pacientes que sufren patologías  que inhiben el sistema inmune, infecciosas o incluso cancerosas.

6. Evita lesiones óseas y artritis. Cómo decíamos más arriba todos los tejidos quedan mejor irrigados de sangre y ésta está más oxigenada con lo que conseguimos formar unos huesos y articulaciones más fuertes, que ante un impacto o el paso del tiempo, resistirán mucho mejor.

7. Provoca sensación de bienestar. Fomenta liberación de sustancias químicas u hormonas que producen sensación de bienestar y mejoran tu estado de ánimo. La  principales encargadas de este efecto son las endorfinas.

9. Mejora la coordinación y el equilibrio, puesto que el ejercicio con bicicleta supone que estemos utilizando las piernas en los pedales para impulsarnos, y  la vez las manos en el manillar para dirigir el movimiento.

10. Reduce el colesterol: Realizar bicicleta de montaña o de carretera baja el nivel del colesterol LDL o también conocido como el colesterol “malo”, al irrigar los tejidos y flexibilizar los vasos sanguíneos.

 

Como podemos ver, lo tiene todo, ahora bien tendremos que mantener una buena higiene postural sobre la bicicleta para conseguir que no aparezcan lesiones

Según el tipo de modalidad del que estemos hablando hay ciertas diferencias en los consejos posturales y de fortalecimiento muscular que vamos a ver:

  • Bicicleta de montaña:

*Los ciclistas que entrenan con este tipo de bicicleta deberán tener un estado de salud óptimo de toda su musculatura dorso lumbar, es decir, sobre todo de la zona de la espalda media y baja.

Es conveniente el uso de manillares ergonómicos

Preferiblemente deberían usar guantes acolchados y reforzados.

El uso del casco obligatorio.

  • Bicicleta de carretera:

Está modalidad de ciclismo requiere de un control muscular de la faja abdominolumbar y de la musculatura cervicotorácica para mantener una buena estática postural en flexión de espalda pero extensión cervical, que se puede observar en la foto siguiente.

La altura del sillín deberá calcularse en función de la pierna que queda en el pedal más bajo, al subirse en la bicicleta esa pierna debe quedar con la rodilla totalmente estirada.

Si cada vez que salimos en bicicleta hacemos un ejercicio de más de una hora deberemos realizarnos un buen estudio biomecánico en el que nos aconsejaran la altura y el acolchamiento que mejor nos viene en cada caso particular.

Si vamos a estar menos de una hora el sillín deberá ser más bien blando.

Será preferible que llevemos cadencias elevadas, pues así forzamos menos al sistema musculoesqueletico de nuestros miembros inferiores.