¿Es bueno crujirse las articulaciones?
Creo que todos nos hemos hecho esta pregunta alguna vez, y nadie nos deja del todo claro si es buena o mala esta costumbre que tienen ciertas personas.
Para alguno de nosotros da cierta grima oír crujir las articulaciones, para otros en cambio, supone una “sensación de liberación”, un alivio momentáneo que genera una sensación de bienestar.
Vamos a empezar explicando lo que es una articulación y los componentes que hay en la misma, para entender lo que pasa cuando nos hacemos sonar los huesos.
Como vemos en la imagen, una articulación está formada por dos o más superficies óseas con sus respectivos cartílagos, una membrana sinovial que contiene el líquido sinovial, una cápsula articular y los bien conocidos como ligamentos y tendones.
Cuando provocamos el crujido, lo que sucede es que colocamos la articulación en una posición concreta en la que existe un cambio de presiones en el interior de la misma, este cambio de presiones provoca una entrada de aire en el líquido sinovial que, al forzarlo rompe y suena. En este punto es en el que nos preguntamos ¿Entonces es bueno hacer sonar nuestras articulaciones?
Pues bien, lo cierto es que, si lo hiciéramos una sola vez, no existiría ningún riesgo, el problema está en que nos acostumbramos a hacerlo de forma habitual, y nos crea una especie de dependencia, si no lo hacemos no nos sentimos liberados. La sensación de liberación no es más que producto de nuestro cerebro, hemos asociado el crujido a la liberación de los tejidos, aunque ésta no sea la realidad. Sólo existe una verdadera liberación estructural, cuando se manipula una articulación que tiene previamente una limitación de movimiento.
Si mantenemos en el tiempo esta tendencia, provocamos una distensión de los pequeños ligamentos que mantiene la articulación en su posición fisiológica y con ello un desgaste de la capsula y el cartílago. A la larga generamos una degeneración de la articulación que puede provocar dolores, artrosis, inflamación,…
Entonces nos preguntamos ¿Entonces tampoco es bueno que los fisioterapeutas y osteópatas hagan crujir mis articulaciones?
Estos profesionales sanitarios tienen una formación académica suficiente como para poder valorar y determinar qué articulaciones son las que tienen restricciones y necesitan ser manipuladas. Además, estos profesionales utilizan parámetros determinados, como la velocidad y la posición, para dirigirse a la parte de la articulación que necesitan manipular sin dañar al resto de los tejidos. Sólo manipulan aquellas articulaciones que lo requieren, que son las que tiene una pérdida de movilidad, y nunca manipularán demasiadas en la misma sesión.
Las manipulaciones realizadas por un profesional sanitario siempre deberán ser consentidas y nunca deberán generar dolor.
Contraindicaciones principales de las manipulaciones:
- Osteoporosis o cualquier enfermedad degenerativa ósea. Pues el hueso es frágil y podemos provocar una fisura o fractura.
- Cáncer o tumor.
- Miedo a la manipulación.
- Afectación neurología.
- Enfermedades que lleven consigo disminución de la sensibilidad